miércoles, 9 de septiembre de 2015

Renegociación, Reestructuración, Reprogramación y Refinanciación de una Deuda

Los cuatro son procesos mediante los cuales se busca modificar la forma de pago del servicio de una deuda, básicamente en lo que respecta al plazo y la tasa de interés.

La Reestructuración y la Renegociación son muy similares, y también las conceptualmente más amplias.

La diferencia es que la primera puede ser de dos tipos: un acuerdo entre las partes (deudor y acreedor) o una decisión unilateral del acreedor (para evitar que el deudor entre en crisis e incapacidad de pago).

La segunda, en cambio, siempre es un acuerdo entre las partes, en virtud del cual el acreedor y el deudor establecen, de manera conjunta, las nuevas condiciones de pago.

Ambas pueden tomar la forma de una reprogramación o una refinanciación.

La Reprogramación consiste en la modificación del calendario de pagos, es decir, en el establecimiento de nuevos plazos.

La Refinanciación, por su parte, supone el otorgamiento de un nuevo crédito para cancelar uno anterior. Puede incluir sólo la parte vencida o también la parte aún no vencida. Suele ocurrir a petición del deudor, con el fin de reemplazar una tasa de interés alta por una más baja (en un contexto en el cual la tasa de interés de mercado ha disminuido).

Estos procesos también pueden contemplar, a iniciativa del deudor, el cambio de la moneda en la que se concertó la deuda, por ejemplo dejar de lado el dólar y emplear la moneda nacional, para reducir el riesgo cambiario.
En los casos de elevada probabilidad de cesación de pagos, pueden incluir, por iniciativa del acreedor, una reducción del principal de la deuda y/o de la tasa de interés.

sábado, 29 de agosto de 2015

¿Cuál es la Ecuación Fundamental de la Contabilidad?

La ecuación fundamental de la contabilidad, y que por ello es elemento central del Balance o Estado de Situación Financiera de cualquier empresa, es la siguiente:

donde el Activo es el total de bienes tangibles o intangibles con que cuenta la empresa, el Pasivo es el conjunto de todas sus deudas, y el Patrimonio es el recurso aportado por sus propietarios.

La ecuación significa que todo aquello de lo que dispone la empresa en un momento dado (el Activo) está financiado con recursos propios (el Patrimonio) o de terceros (el Pasivo).

También se puede expresar de la siguiente manera:

la cual señala que el Patrimonio es el saldo que resulta luego de restar el Pasivo al Activo. Eso significa que no todo el valor de los bienes de una empresa corresponde a sus propietarios. Primero se debe restar de ese total el monto de todas las deudas pendientes. Sólo entonces se puede determinar lo que efectivamente pertenece a los dueños.

El éxito de la empresa radica en hacer lo más grande posible esa diferencia, para incrementar la riqueza o patrimonio de sus accionistas o propietarios. Si en lugar de eso tiene más deudas que activos, sus propietarios estarán descapitalizándose, por lo que el negocio perderá sentido e irá camino a la quiebra.

El cuadro adjunto, por ejemplo, nos dice que a junio del presente año la empresa agroindustrial Casagrande, principal productora de azúcar del Perú, tenía activos por un total de 1,738 millones de soles, pasivos por 476 millones y un patrimonio de 1,262 millones.

Eso significa que la empresa estaba financiando con sus propios recursos el 72.6% de los activos, en tanto que estaba recurriendo a préstamos para financiar únicamente el 27.4% restante.

viernes, 28 de agosto de 2015

¿Qué es la Tasa de Costo Efectivo Anual?

En el Perú, anteriormente, cuando una persona solicitaba un crédito al sistema financiero, le resultaba difícil entender el costo total de éste, pues no coincidía con la tasa de interés cobrada.

Para solucionar el inconveniente, la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) estableció la obligación de que las entidades financieras, además de informar acerca de las tasas de sus créditos, pusieran en conocimiento del público el costo total de éstos, incluyendo absolutamente todos los conceptos involucrados.

Es por eso que nació la denominada Tasa de Costo Efectivo Anual (TCEA), que incluye no sólo la tasa de interés efectiva anual (TEA), sino también todas las comisiones y gastos pertinentes.

Las comisiones son los cobros por los servicios adicionales que brinda la entidad financiera, como el envío físico de los estados de cuenta referidos al crédito.

Los gastos, por su parte, son los cobros que tienen su origen en los servicios brindados por terceros, como el de la compañía de seguros que administra el seguro de desgravamen (el mismo que permitirá, en caso de fallecimiento del titular, que el crédito quede pagado) o el del seguro del bien a adquirir.

De la suma de todos esos conceptos, cuyo cobro es totalmente legítimo, resulta un costo total del crédito muy superior al que resultaría de la sola aplicación de la TEA.

El cuadro siguiente, por ejemplo, constituye una referencia acerca de la TCEA derivada de un crédito vehicular por US$ 20,000 solicitado a una TEA de 12.49%, a pagar en doce meses, y por el cual se abonó una cuota inicial de US$ 4,000.

Con una tasa mensual de 0.050% por concepto de seguro de desgravamen, una tasa anual de 5.15% para cubrir el seguro vehicular, y un cargo de US$ 3.80 por el envío de estados de cuenta, la TCEA resultó de 26.89%.

miércoles, 1 de julio de 2015

Estructura del Índice de Precios al Consumidor

En el mercado, las variables fundamentales son la oferta y demanda, las grandes determinantes del proceso económico. Y de la interacción de ambas resulta el precio, que se eleva cuando la oferta se reduce o la demanda se incrementa y viceversa. Dado que eso ocurre en todos los mercados, de todo tipo de bienes y servicios, es necesario establecer un indicador global, que nos brinde una referencia de lo que acontece a gran escala.

Ese indicador es el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que constituye un promedio de todos los precios, y que al variar permite conocer la presencia de desequilibrios entre la oferta y la demanda. Por ello, se convierte en el gran “termómetro” de la economía de un país, y en la señal de alarma que lleva a los gobiernos a tomar medidas correctivas, la principal de las cuales es, indudablemente, la reducción del gasto público, fuente primigenia del fenómeno inflacionario.

La subida generalizada de los precios, es decir la subida del IPC, se conoce como inflación y la baja generalizada como deflación, siendo mucho más común la primera.

En nuestro país, el indicador tradicional para medir dichas variaciones ha sido y lo sigue siendo el denominado Índice de Precios al Consumidor de Lima Metropolitana (IPCL), al cual hace algunos años se le ha sumado el Índice de Precios al Consumidor a Nivel Nacional (IPCN), que por tener una estructura algo diferente muestra resultados también algo diferentes. Ambos han sido elaborados por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), que mensualmente informa acerca de su evolución.

Los Grandes Grupos de Consumo
EL IPCL está dividido en ocho grandes grupos de consumo, cada uno de los cuales tiene una ponderación (peso relativo) distinto.
El Grupo Alimentos y Bebidas tiene la ponderación más alta, reflejando que un porcentaje muy importante de los ingresos de los limeños (37.818%) es utilizado para la compra de este tipo de bienes.

Debido a ello, la variación de precios de este grupo afecta el costo de la canasta de consumo muchísimo más que la de cualquier otro. Tal situación es visible en todos los meses del año, especialmente los de verano, cuando las lluvias en la sierra del país generan deslizamientos y otros problemas que obstaculizan las carreteras y perturban el abastecimiento de las grandes ciudades, llevando a incrementos de los precios de los alimentos, y con ello a una sustancial elevación de la inflación.

La estructura actual de la canasta familiar refleja el grado de dificultades económicas que aún afronta gran parte de la población, que debe dedicar un apreciable 37.818% de lo que percibe como ingresos a la subsistencia, es decir, a la compra de alimentos, restándole poco para afrontar otros gastos importantes, como los de vestido, educación y salud, o para recreación y otros placeres. Ello contrasta grandemente con lo que se observa en los países desarrollados, donde estos gastos vitales representan porcentajes muy inferiores, permitiendo que gran parte del ingreso se destine a otros bienes y servicios que implican mayores grados de disfrute y bienestar.

Sin embargo, lo señalado para nuestro país también refleja una sustancial mejora frente a mediciones anteriores, pues la mencionada ponderación del grupo Alimentos y Bebidas resulta claramente inferior a las de 1994 (58.05%) y 1990 (61.70%).

viernes, 11 de julio de 2014

¿Qué Tipos de Sociedad Anónima existen en el Perú?

Las sociedades anónimas son las empresas más grandes en la mayoría de las economías modernas. En el Perú, la legislación sobre ellas (y sobre todas las otras formas societarias) está plasmada en la Ley General de Sociedades (Ley 26887), promulgada el año 1997. Ésta las define como aquéllas cuyo capital está representado por acciones nominativas e integrado por aportes de los accionistas, quienes no responden personalmente por las deudas de la sociedad. En su denominación debe figurar necesariamente la indicación "Sociedad Anónima" o la sigla "S.A." (esta obligación sólo se exceptúa cuando se trate de sociedades cuyas actividades sólo pueden desarrollarse, de acuerdo con la ley, por sociedades anónimas).

En nuestro país, el gigante lácteo y agroindustrial Gloria es uno de los numerosos ejemplos de esta forma societaria.

La norma establece que las sociedades anónimas pueden sujetarse, de considerarlo conveniente, a alguno de los siguientes regímenes especiales de sociedad anónima:

Sociedad Anónima Cerrada
Sociedad Anónima Abierta

Pueden sujetarse al primero si no tienen más de veinte accionistas ni acciones inscritas en el Registro Público del Mercado de Valores. De hacerlo, deberán incluir en su denominación la indicación "Sociedad Anónima Cerrada" o la sigla "S.A.C.".

Este tipo de sociedad es la que más suele convenir a los emprendimientos familiares, pues su escaso número de accionistas y la facultad de no contar con un directorio (caso en el cual el gerente general ejerce sus funciones) facilitan la toma de decisiones. Por lo demás, dicha característica no significa que no pueda contar con un capital importante, como lo demuestra Famesa, la más grande fábrica de explosivos del país.

Por su parte, las sociedades anónimas pueden adoptar el segundo régimen si cumplen una o más de las siguientes condiciones:
  1. Han efectuado oferta pública primaria de acciones u obligaciones convertibles en acciones.
  2. Tienen más de 750 accionistas.
  3. Más del 35 de su capital pertenece a 175 o más accionistas, sin considerar dentro de ese número a aquellos accionistas cuya tenencia accionaria individual no alcance al dos por mil del capital o exceda del 5% del capital.
  4. Se constituyan como tales.
  5. Todos los accionistas con derecho a voto aprueben por unanimidad la adaptación a dicho régimen.

Salvo en los casos señalados por la ley, la sociedad anónima abierta debe inscribir todas sus acciones en el Registro Público del Mercado de Valores, hallándose sujeta a la supervisión y control de la Superintendencia del Mercado de Valores. Se rige por las reglas que la ley le señala, y en forma supletoria por las normas de la sociedad anónima, en cuanto le sean aplicables. Su denominación debe incluir la indicación "Sociedad Anónima Abierta" o "S.A.A.".
La empresa Alicorp, principal productora de alimentos industriales del país, es un conspicuo ejemplo de esta forma societaria.

Cuando una sociedad anónima reúne los requisitos para ser considerada una sociedad anónima cerrada, se puede adaptar a esta forma societaria modificando, en lo que fuere necesario, su pacto social y su estatuto.



miércoles, 9 de julio de 2014

¿Cómo se gana paridad con el tipo de cambio?

La pérdida o ganancia de paridad cambiaria resulta siempre un tema central, especialmente para los exportadores, quienes permanentemente se afanan por solicitar políticas devaluatorias más agresivas, arguyendo que la ausencia de éstas propicia pérdida de competitividad. Sin embargo, una cosa es pérdida de paridad y otra, muy distinta, pérdida de competitividad.

¿De qué forma se pierde o se gana paridad? Para ello se debe considerar los tres factores intervinientes: la inflación interna, la inflación externa y la tasa de devaluación del nuevo sol.

Evaluemos con un ejemplo real la variación de la paridad con Estados Unidos (nuestro principal socio comercial).

Tomemos para ello lo ocurrido en marzo del 2013, mes en el cual la inflación peruana fue de 0.9%, la norteamericana de 0.3%, y la tasa de devaluación del nuevo sol de 0.6%. Dado que nuestra inflación fue mayor que la de Estados Unidos, significa que existió una inflación relativa para el Perú de:

0.9% - 0.3% = 0.6%

Es decir, los costos de nuestros exportadores se incrementaron 0.6% más que los de los productores norteamericanos, lo que les restó levemente la capacidad de competir contra ellos.

¿Cómo se soluciona impasses de ese tipo? Devaluando nuestra moneda. Si la hubiéramos devaluado por encima de ese porcentaje, digamos 7%, habríamos más que compensado el desnivel producido por esa inflación relativa y ganado algo de paridad; si la hubiéramos devaluado por menos del referido porcentaje, por ejemplo 3%, habríamos perdido paridad. No ocurrió lo uno ni lo otro: la tasa de devaluación en dicho mes fue exactamente igual a la tasa de inflación relativa, lo que permitió a nuestros exportadores compensar el desnivel y mantener la paridad, con lo cual pudieron seguir colocando sus productos en el país del norte con la misma facilidad con que lo habían hecho el mes previo. Por eso el Índice de Tipo de Cambio Real Bilateral, que mide el resultado de la inflación relativa y la variación cambiaria, se mantuvo sin variación respecto del mes anterior.

Una rápida conclusión sobre lo expuesto es que la devaluación de nuestra moneda es una herramienta importante para cubrir la brecha inflacionaria que pudiera existir entre nuestro país y aquéllos con los cuales mantiene intensas relaciones comerciales.

No obstante, siendo un factor clave para mejorar la paridad, la devaluación no es el único al que se debe recurrir para mejorar la competitividad, pues para lograr ese objetivo también se debe tener en cuenta otros factores fundamentales, como las mejoras tecnológicas, la adecuada utilización de los factores productivos, la capacitación laboral, los sobrecostos, las excesivas cargas tributarias y laborales, la calidad de la infraestructura, la mejora de los servicios públicos y otros que pueden incrementar la eficiencia y reducir los costos internos, permitiendo ganar más competitividad que aquélla generada exclusivamente vía devaluación.

lunes, 26 de mayo de 2014

Fondo de Seguro de Depósitos: un Caso Concreto

Hace un tiempo explicamos (ver aquí) qué es el Fondo de Seguro de Depósitos (FSD) y qué tipo de activos financieros respalda. Hoy, a raíz de la intervención y liquidación de la más pequeña de las cajas municipales de ahorro y crédito del Perú (la caja Pisco), tenemos una ilustrativa evidencia de cómo opera.

Así lo deja ver el comunicado de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP, en el cual se menciona que todos los depositantes de dicha entidad tienen garantizado su dinero hasta por el monto de S/. 92,738.00 fijado por el FSD para el período marzo-mayo del presente año. Allí también se establece el calendario para la devolución (lo que ya viene ocurriendo) y el orden en que se procederá con ésta.

Un claro ejemplo de cómo una entidad reguladora gubernamental, ante las falencias mostradas por una de las entidades bajo su supervisión, ejerce su rol y toma las medidas que por ley le corresponden. Como resultado de ello, se evita un mayor deterioro financiero de la empresa, se protege adecuadamente a los ahorristas, y se impide cualquier eventual nerviosismo en el mercado, que sigue operando normalmente.

viernes, 11 de abril de 2014

¿Qué son los Créditos Prendarios o Pignoraticios?

Son aquéllos que se otorga a corto plazo con garantía prendaria, es decir contra la entrega de objetos de valor hasta la cancelación del crédito.

Éstos son tasados por la entidad crediticia, con el fin de determinar el monto del crédito a otorgar, que suele representar un porcentaje de su valor (aproximadamente 50% ó 60%).

Si bien la garantía puede estar constituida por objetos de diversa índole, como artefactos eléctricos, lo más usual es que lo esté por joyas (brillantes) y otros objetos de oro y plata (especialmente el primer metal), debido a su mayor liquidez. Tratándose de objetos de oro, la tasación es por gramo, de acuerdo al kilataje (12, 14, 16, 18 ó 21 kilates).

Los créditos prendarios constituyen una forma muy expeditiva de financiamiento, que se concreta con sólo presentar la prenda y un documento de identidad y firmar el respectivo contrato.

Luego, si el monto prestado no es reembolsado en el plazo pactado, el objeto es rematado en las subastas llevadas a cabo regularmente. Pero existe la posibilidad de renovar el plazo (inclusive repetidas veces) y evitar el remate, si se paga por lo menos el interés generado.

En el Perú, estos créditos son otorgados por las cajas municipales de ahorro y crédito, que prestan casi exclusivamente contra la entrega de prendas de oro, principalmente en soles (en algunos casos también en dólares) y a plazos que, según la entidad, varían entre 7 y 90 días. Si bien son muy expeditivos, son de alto costo, pues las tasas de interés efectivas anuales se ubican (datos a abril del 2014) entre 80% y 200% anual (entre 5% y 10% mensual).

Imagen: Caja Municipal de Piura

martes, 8 de abril de 2014

¿Qué es el Factoring?

El factoring es una operación mediante la cual una persona natural o jurídica vende a una empresa especializada una determinada cartera de documentos que representan compromiso de pago.

Al hacerlo, dicha persona (que para este efecto es denominada Factorado) obtiene financiamiento inmediato, sin necesidad de esperar el vencimiento de dichos documentos, representados fundamentalmente por facturas, facturas conformadas, letras y otros títulos representativos de deuda.

Por su parte, la entidad especializada (denominada Factor) asume el riesgo de cobranza de los documentos, a cambio de una comisión que constituye su ganancia. En algunos casos brinda servicios adicionales al Factorado, a cambio de una retribución.

El factoring, que se materializa mediante un  contrato entre ambas partes, no puede llevarse a cabo con instrumentos vencidos u originados en operaciones de financiamiento con empresas del sistema financiero.

En el Perú, está normado por la Ley 26702, y por su Reglamento, dado mediante Resolución SBS 1021-98. Si bien están autorizados a llevarlo a cabo todas las entidades del sistema financiero, en la práctica sólo lo hacen los bancos, así como Factoring Total, la única empresa especializada en el rubro que opera en el país.

viernes, 4 de abril de 2014

¿Qué tipos de Depósitos Existen en el Sistema Financiero?

Existen tres tipos de depósitos:
  • A la Vista. También denominados cuentas corrientes, son los que se efectúa en una entidad financiera no con el afán de percibir intereses (pues no suelen entregarlos), sino de disponer de facilidades para realizar, a través de ésta (y mediante el giro de cheques), pagos a terceros, ya sea por el importe depositado o uno mayor (cuando se ha obtenido líneas de crédito o recibido autorización para efectuar sobregiros). Además, hacen posible la obtención de cartas fianza. En el Perú, sólo pueden llevarse a cabo en los bancos y financieras.
  • De Ahorro. Los que no requieren de un plazo, por lo que pueden ser retirados en cualquier momento, percibiendo el interés acumulado hasta entonces. Implican la entrega de una libreta o algún otro documento similar en el que se anota los montos depositados y retirados, así como los intereses percibidos.
  • A Plazo. Aquéllos que requieren cumplir con el plazo acordado para que proceda el pago de los intereses, cuya tasa suele ser mayor cuanto mayor es la duración del mismo. Si son retirados antes, se pierde tal retribución. Debido a la certeza en cuanto al plazo, permiten a la entidad financiera extraer un mayor rendimiento, por lo que suelen ser remunerados con mejores tasas de interés que los depósitos de ahorro.