sábado, 5 de diciembre de 2015

Riesgos de los Conglomerados Mixtos

Hace algunas semanas nos referimos aquí a los grupos económicos, que pueden tener la forma de conglomerados financieros, conglomerados no financieros o conglomerados mixtos.

Entre ellos, se considera especialmente riesgosos a los conglomerados mixtos, es decir aquéllos que, además de estar compuestos por empresas industriales, comerciales y de otros rubros, también lo están por bancos y otras empresas del sistema financiero (financieras, empresas de seguros, etc).

La razón de esa preocupación es la peligrosa vinculación o dependencia que se puede generar entre las empresas no financieras del grupo y las financieras, que actúan como brazos financieros o elementos captadores de recursos externos. Esa dependencia, que se suele agravar en épocas de inestabilidad macroeconómica, puede darse a través de formas como las siguientes:

- El banco del grupo puede estar destinando a una o varias de las empresas de éste un excesivo monto de sus recursos, sin tener en cuenta (debido al favoritismo que suele haber en estos casos) que quizá su situación financiera no es la más adecuada. Con ello pone en riesgo dichos recursos y su propia solvencia. Más bien debería diversificar sus créditos entre empresas de dentro y fuera del grupo, basándose exclusivamente en su calidad como prestatarias.

- El banco del grupo puede estar dependiendo en exceso de los depósitos de las empresas no financieras del grupo. Eso lo hace vulnerable en el caso de que éstas ingresen a dificultades financieras y se vean obligadas a retirarlos. Más bien debería diversificar sus fuentes de fondos, captándolos también de empresas ajenas al grupo.

Ésas son dos de las razones por las cuales esta modalidad de conglomerado suele estar sujeta a exhaustivas evaluaciones por parte de los organismos reguladores, y a la imposición de estrictos topes (como porcentaje del patrimonio de los bancos). Sin embargo, a veces estas normas regulatorias son burladas por medio de complejos esquemas de organización empresarial, que simulan que no hay vinculación cuando sí la hay.

Cuando degeneran en casos como los vistos, estas vinculaciones, lejos de ser una palanca de crecimiento del grupo, pueden convertirse en fuentes de graves problemas, inclusive de su quiebra. Además, pueden ocasionar graves problemas en el resto de la economía, teniendo en cuenta lo peligroso que es para ésta la quiebra de un banco.