lunes, 3 de diciembre de 2007

¿Qué es un ISO?

ISO es la abreviatura de International Organization for Standardization. Si bien la sigla en inglés de la organización debería ser IOS, se usa el término iso porque éste, en griego, significa “igual”, que es una equivalencia del término standard.

Esta organización no gubernamental, con sede en Suiza, se encarga de coordinar, con los respectivos institutos de 156 países, la dación de estándares industriales a nivel mundial.

Al establecer patrones y estándares que buscan mejorar los procesos, los ISO permiten que el desarrollo, manufactura y oferta de productos y servicios sean más eficientes, seguros y limpios. Esto también hace posible que el comercio entre países sea más fácil y mejor, y que los consumidores y usuarios de los productos y servicios estén cada vez más protegidos contra productos de mala calidad o peligrosos.

Para las empresas o instituciones, la obtención de un ISO constituye un gran logro, pues significa contar con una certificación reconocida mundialmente, que les otorga más prestigio y les permite una mayor facilidad en el desarrollo de sus negocios.

Existe una inmensa variedad de estándares ISO, aplicables a casi todas las actividades humanas. Pero como la gran mayoría de ellos se aplica a un producto, material o proceso específico, tienen un carácter bastante restringido.

Sin embargo, existen dos certificaciones que han ganado una enorme popularidad por su carácter genérico. Son el ISO 9000 y el ISO 14000. Estas certificaciones, en lugar de centrarse en aspectos específicos de la producción, lo hacen en los sistemas administrativos, es decir, en la forma con la cual una organización administra sus procesos o actividades, para lograr transformar los insumos en productos o servicios compatibles con sus objetivos y con los requerimientos del consumidor.

Por su carácter genérico, estas certificaciones son aplicables a cualquier organización, sin importar su tamaño, sector de actividad, naturaleza pública o privada, o si lo que produce es un bien o un servicio.

El ISO 9000 se centra en el tema de la calidad. A tal efecto, toma en cuenta los aspectos que una organización debería considerar en la materia: los requerimientos del usuario, las regulaciones aplicables, y la búsqueda de una mejora continua de su desempeño, en pro de estos objetivos.

El ISO 14000, en cambio, enfoca el tema ambiental. Para obtenerlo, una organización debe minimizar los efectos dañinos que sus operaciones producen en el ambiente, y mejorar continuamente su desempeño en tal aspecto.